La gastronomía mallorquina disfruta de todas las ventajas de la conocida dieta mediterránea, una de las más completas y saludables que existen. Se trata de una cocina reflejo de las distintas culturas que hoy conforman nuestra identidad.
La condición isleña de este territorio, sumado a la bonanza climatológica de la que disfruta Mallorca a lo largo del año, deriva en una variedad exquisita de cualquier tipo de producto casi en exclusiva. Así, la cocina mallorquina está formada por un surtido más que completo de carnes de alta calidad, pescado fresco recién extraído de sus aguas y un delicioso repertorio de verduras y frutas variadas que en cada temporada enriquecen los platos con sus mejores sabores. Todo junto se traduce en un sabor auténtico y autóctono que se convierte en uno de los mayores atractivos y placeres de la visita a Mallorca.
De la emblemática ensaimada y la sobrasada con Indicación Geográfica Protegida, hasta nuestra miel y almendras. Un recorrido por los sabores que definen la comida típica de Mallorca.
Una tradición milenaria que hoy vive una edad de oro. Descubre nuestras Denominaciones de Origen y las variedades de uva autóctona que hacen de nuestros caldos algo único en el mundo.
El ‘oro líquido’ de Mallorca, nacido de olivos milenarios de la Serra de Tramuntana. Un producto con Denominación de Origen Protegida que es base fundamental de nuestra cocina.
Cada día de la semana puedes visitar un mercado en algún pueblo. En ellos encontrarás producto local, artesanal y de temporada.
Desde el recetario tradicional de los ‘cellers’ hasta la alta cocina de vanguardia. Mallorca ofrece una red de restauración que apuesta por el producto local y la excelencia.
Espacios históricos que conservan la esencia de antaño. Verdaderos tesoros del patrimonio vivo donde el tiempo se detiene entre aromas de pan artesano y repostería tradicional.
El broche de oro a cualquier comida, elaborado con recetas tradicionales y botánicos recolectados en la propia isla.