Mallorca dispone de una gama de alojamientos tan amplia y diversa como sus paisajes. Desde las grandes cadenas hoteleras internacionales que iniciaron aquí su camino empresarial, hasta pequeños refugios de montaña, nuestros establecimientos están en continua innovación para seguir siendo un referente mundial.
Existe una apuesta clara por el crecimiento sostenible y la gestión ecológica; muchos de nuestros hoteles integran tecnologías de ahorro de agua y energía limpia, como placas solares, para proteger el paraíso que nos rodea.
La mayoría se concentra en nuestras zonas turísticas costeras, tanto cerca de las extensas playas de arena como de las calas más íntimas. Encontrarás desde grandes hoteles con servicios integrales hasta exquisitos hoteles boutique llenos de detalles.
Si necesitas algo más urbano, Palma se ha convertido en un destino cosmopolita con un abanico de alojamientos en edificios emblemáticos y palacios antiguos que combinan historia y modernidad en pleno casco antiguo.
Para quienes buscan huir de las zonas más concurridas, los hoteles rurales situados en los pueblos del interior permiten adentrarse en la Mallorca auténtica, con sus costumbres y su gente, integrándose perfectamente en el entorno entre montañas y campos.
Antiguas fincas agrícolas y casas señoriales del siglo XVI han sido reformadas con mucho cariño para acoger a visitantes que buscan vacaciones diferentes. Estos alojamientos mantienen su actividad agraria y están impregnados de un ambiente mediterráneo y familiar.
Muchos se distinguen por su exclusividad y un servicio al cliente exquisito, situándose principalmente en la Serra de Tramuntana y el Pla de Mallorca, siempre equipados con las últimas tecnologías pero sin perder su esencia histórica.
Si buscas un contacto directo con la naturaleza, Mallorca ofrece refugios y zonas de acampada en espacios protegidos gestionados por el Consell de Mallorca e IBANAT. La acampada libre no está permitida, garantizando así la protección de nuestros ecosistemas.
Una opción única son las hospederías en monasterios, santuarios y ermitas. Localizados en enclaves elevados con vistas extraordinarias, ofrecen una estancia impregnada de paz y espiritualidad. Es el refugio ideal para quienes desean practicar senderismo por parajes de gran belleza y silencio absoluto.
Como alternativa al alojamiento tradicional, puedes optar por viviendas de uso residencial comercializadas por cortos períodos. Se encuentran por toda la geografía insular: campo, montaña o costa. Para tu tranquilidad, asegúrate siempre de que cuenten con su correspondiente número de registro para cumplir con la normativa de calidad.