Mancor de la Vall está ubicado en pleno corazón de la serra de Tramuntana, a unos 215 metros sobre el nivel del mar, y conserva el encanto de un pequeño pueblo enclavado en un valle rodeado de montañas. Además de Mancor, el municipio también incluye las alquerías de Biniarroi, Massanella y Biniatzent.
En Mancor de la Vall tienen especial interés arquitectónico la iglesia parroquial de Sant Joan Baptista y la capilla de Santa Llúcia, documentada por primera vez en el año 1358. El paseo hasta la capilla merece la pena para disfrutar de unas hermosas vistas sobre el pueblo y las montañas. En el pueblo también hay varias casas con características arquitectónicas interesantes, como Can Marquesí, Son Simó, Cas Vellaco o Turixant, reconvertida esta última en un hotel restaurante.
En noviembre se celebra la Fira del Esclata-sang i la Muntanya (feria del níscalo y la montaña). Las setas son el principal reclamo de la feria, concretamente el esclata-sang, ingrediente imprescindible en la cocina tradicional mallorquina de otoño. Pero también es una buena ocasión para adquirir todo tipo de productos artesanos y disfrutar de una jornada gastronómica, en la que los restaurantes y bares ofrecen platos elaborados con los apreciados esclata-sangs y otras setas de temporada.
Rodeado de montañas, Mancor de la Vall ofrece la posibilidad a los senderistas de descubrir un paisaje agreste y de gran belleza, pero es importante tener en cuenta que algunas rutas transcurren por propiedad privada, por lo que es necesario informarse previamente de las condiciones de paso.