Cúber, la antigua Quelber del Llibre del repartiment, fue en otros tiempos tierra de cultivo de cereales y de rebaños que pasaban el verano en estas regiones. Un proyecto para producir electricidad, reconvertido después en embalse para abastecer de agua a la ciudad de Palma, sumergió, en el año 1971, las casas de possessió, destruidas previamente. Hoy las tierras más llanas y fértiles del predio son tan sólo visibles cuando se prolonga la sequía.
El año 1988 el Govern Balear compró la propiedad a la Fundación Magraner y hoy se ha convertido en una de las áreas naturales más frecuentada de la Serra de Tramuntana.
Los carros de bebés y sillas de ruedas pueden transitar hasta la presa de Cúber por el camino asfaltado (1 km aproximadamente).