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Cuevas en Mallorca que puedes visitar

El subsuelo de la isla guarda una riqueza geológica inigualable. Un mundo formado gota a gota durante milenios, donde las estalactitas y estalagmitas adquieren formas caprichosas. De las más de doscientas cuevas en Mallorca catalogadas, solo cinco son visitables, constituyendo uno de los grandes atractivos y tesoros del Mediterráneo.

Fue en el siglo XV cuando San Vicente Ferrer advertía a los mallorquines que la isla estaba vacía por dentro. Hoy sabemos que hay catalogadas cientos de cavidades naturales. La última descubierta es la Cova de la Gleda, en Manacor, que con casi 11.000 m es la cueva sumergida más grande de las conocidas hasta ahora en el continente europeo.

Cuevas del Drach Mallorca: Las más famosas

Las más famosas son las Coves del Drach en Porto Cristo, que albergan uno de los lagos subterráneos más grandes del mundo. La referencia más antigua de las cuevas Drach Mallorca data de 1338 en un mensaje del gobernador de la isla. En 1878 saltaron a la escena internacional cuando dos viajeros estuvieron perdidos en su interior durante treinta horas.

Años después, en 1896, se descubrió el gran lago Martel. Las cuevas fueron iluminadas magistralmente por Carles Buigas, ‘el mago de la luz’. El recorrido tiene una longitud aproximada de 1.200 m y es una explosión de estalactitas y estalagmitas con figuras como la Venus del Nilo o la Pagoda India. En el Lago Martel se celebra un concierto de música clásica que el visitante presencia antes de disfrutar de un fascinante paseo en barca.

Cuevas de Génova en Palma de Mallorca

Por su parte, las Coves de Gènova, situadas muy cerca del centro, tienen una peculiaridad que las distingue del resto. Estas cuevas de Génova en Palma de Mallorca destacan por unas formaciones llamadas coraloires que se forman por agrupaciones de magnesio producidas hace alrededor de cuatro millones de años. Fueron descubiertas en 1906 al construirse una gran cisterna en la propiedad y, años después, pertenecieron a la viuda de Rodolfo Valentino, Natacha Rambova, que fue la primera en acondicionarlas.

Cuevas del Hams: Los anzuelos de piedra

También en Porto Cristo se encuentran las Coves dels Hams, llamadas así por unas formaciones arborescentes semejantes a los anzuelos (hams). Las cuevas del Hams Mallorca fueron descubiertas por el espeleólogo Pedro Caldentey en 1905. Sus salas tienen referencias fantásticas como el ‘Cementerio de las hadas’ o literarias como ‘El paraíso perdido de Milton’. El lugar más profundo, con 30 m, es el ‘Mar de Venecia’, donde también se celebra un concierto de música clásica en una barca iluminada.

Cuevas de Artà

Las cuevas de Artà son una de las cavidades más altas de Europa con estalactitas de prodigiosas formas pendiendo de una bóveda. La más espectacular es la ‘Reina de las columnas’, que alcanza 22 m de altura. En su recorrido está ‘El infierno’, con un espectáculo de luz y sonido, ‘El purgatorio’ y la sala de banderas, donde el guía golpea tres columnas que ofrecen tonos diferentes. También encontramos piedras compuestas de carbono que parecen auténticos diamantes.

Cuevas de Campanet

Admirables por su exuberante ornamentación de estalactitas y estalagmitas que se distinguen por su delgadez y blancura. Son de gran interés científico al albergar una peculiar fauna cavernícola endémica y restos paleontológicos de Myotragus balearicus, un animal extinguido hace unos 5000 años que los últimos análisis genéticos emparentan con las ovejas.

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