Mallorca, con 2.071 km de carreteras y caminos locales, se ha convertido en un destino de referencia para los amantes de esta práctica deportiva. La variedad de orografía, el agradable clima mediterráneo y toda una infraestructura creada para satisfacer la demanda de las rutas cicloturísticas, hacen que esta isla sea considerada un lugar único en el mundo.
Mallorca posee una larga tradición ciclista, reflejada en su gran afición y en los numerosos velódromos construidos desde principios del siglo XX. Esta tierra ha sido cuna de deportistas de élite como Joan Llaneras y Guillem Timoner.
La actividad se puede practicar todo el año, aunque de octubre a mayo es la época más recomendable. De hecho, en diciembre es habitual ver a los principales equipos profesionales preparando su entrenamiento de cicloturismo. El evento que abre el calendario cicloturista es la Mallorca Challenge, una cita de élite que suele celebrarse a finales de enero.
Los cicloturistas eligen Mallorca no solo por su belleza, sino por una oferta turística sin igual. Más de 120 hoteles están especializados en ciclismo, incluyendo servicios de alquiler y reparación de bicicletas, menús adaptados y masajes deportivos.
Además, contamos con un Plan de vías ciclistas que clasifica las carreteras y caminos según su grado de seguridad y tránsito (vías preferentes, aptas o no recomendadas), garantizando una experiencia segura y profesional.
Como instrumento para mejorar la experiencia ciclista, se ha elaborado el Plan de vías ciclistas que clasifica carreteras y caminos en vías no recomendadas, vías aptas y vías preferentes según el grado de seguridad y tránsito.
Basada en esta división se han elaborado una serie de rutas con diferentes grados de dificultad en cuanto a la distancia y desnivel del recorrido. Se agrupan en 4 áreas distintas constituyendo una red homogénea que abarca la totalidad de la isla. Las 16 rutas propuestas tienen una longitud total de 1.732 km y conectan los principales núcleos de población y puntos de interés de Mallorca como son sus pueblos, sus faros, sus ermitas y el gran sistema montañoso que es la Serra de Tramuntana. Estas rutas cuentan con una señalización específica y se pueden ir combinando según el interés de cada ciclista.